El ciruelo y sus frutos

Hace unos días viendo el ciruelo, pensaba en el poema de rumi “Fruta madura”:

“Este mundo es un árbol al que nos aferramos;

nosotros somos la fruta semimadura en sus ramas.

La fruta inmadura se aferra a la rama;

al no estar madura, no está apta para ir al palacio.

Cuando la fruta madura ya está jugosa y dulce;

entonces, al contacto con la boca, suelta su dulzura.

Cuando la boca se ha endulzado de felicidad,

el reino de este mundo pierde su atractivo.

Estar muy atado al mundo es estar inmaduro;

mientras sigues siendo un embrión”.

Rumi, Masnavi III, 1293-1297